“Si Eva hubiera escrito el
Génesis, ¿Cómo sería la primera noche de amor del género humano? Eva hubiera
empezado por aclarar que ella no nació de ninguna costilla, ni conoció a
ninguna serpiente, ni ofreció manzanas a nadie, y que Dios nunca le dijo que parirás
con dolor y tu marido te dominará. Que todas esas historias son puras mentiras
que Adán contó a la prensa” Eduargo Galiano.
Un viejo acertijo dice así: Un doctor
y su hijo van en el auto y tienen un accidente fatal, el hijo queda gravemente
herido y lo llevan a un hospital, en el hospital llaman a una eminencia médica
para que opere y cuando llega dice: No puedo operar porque es mi hijo, ¿Cómo se
explica esto? La respuesta es que la eminencia médica es la madre, pero casi
nadie relacionamos a la mujer en puestos de importancia o desarrollando sus
habilidades, siempre la relacionamos con las labores del hogar, determinando
las labores del hogar solo a las mujeres, como una labor femenina. Como
sociedad tenemos trabajo por hacer, muchas ya han abierto caminos, nos queda a
cada un@ dar el paso de manera personal y colectivamente.
Comencemos por pequeños gestos, que sumen, comencemos por no colocar labores solo a un género, por ejemplo labores del hogar, cuidar l@s niñ@s, cocinar, coser, y abramos esas labores para tod@s, permitamos en nuestra mente y sociedad que las mujeres sean gerentes, sin criticar el despliegue de una mujer y no nos perdamos del gran aporte que su vida ofrece a la humanidad, su huella. Para nombrar algunas mujeres. Juana de Arco, Alfonsa Cavin Millot, Frida Kahlo, Hildegarda de Bingen, Sor Juana Inés de la Cruz, Hipatia, Dorothy Day, Rosa Parks, Ana Frank, no son sólo nombres, son nombres de grandes mujeres. Y no son sólo éstos, agregales los de muchas mujeres que conocemos, mujeres de nuestra familia, de tu historia… Te invito a buscar sus vidas, sus historias y te enamoraras de su entrega a la vida, una entrega que genera vida.
Para comenzar a sumar cambios para nuestra sociedad debemos comenzar por nosotr@s, e imaginarnos la participación de las mujeres en la historia aún cuando no sea nombrada, la humanidad no hubiera evolucionado tanto sin la existencia de nosotras las mujeres y no solo por nuestro rol reproductivo, sino por el aporte que damos al mundo con nuestro ser y hacer, por nuestra manera de mirar el mundo y de cuidar la vida.
Algo que es verdaderamente cierto es que es en el vientre de la mujer donde se gesta la vida del ser humano, estamos llenas de vida, de pasión, de sueños, de energía, y esta no puede reprimirse, ni negarse al mundo, porque empobrecemos la existencia. Las mujeres somos tan hijas de lo Divino como toda la creación y por supuesto que a través de nuestro ser se filtra y expande la belleza de Dios, su delicadeza, reducir lo divino a un solo género es aniquilar su esencia. Dios es padre-madre, el espíritu es también la Ruah… Tod@s les llevamos en nuestro ADN, y la vida siempre manda, siempre se hace sentir, se expresa por mucho que se le oprima.
La historia nos muestra las huellas de
mujeres luchadoras que han dejado sus vidas por un cambio y su dignificación,
sigamos buscando dejar nuestra huella en la historia y procuremos que sean
huellas de dignificación, igualdad, justicias, llenas de vida… La naturaleza,
la madre tierra, o como algunos la
llaman la matria, la música, la poesía,
la vida, entre otras nos regalan un dulce rostro femenino, rostro de mujer,
como negar, como oprimir, como ocultar la potencia divina que se nos regala en
el ser mujer…!
A seguir siendo mujeres en despliegue…




Precioso, preciosa toda la narración y hermoso ser mujer!!!
ResponderEliminarmuchisimas gracias, mujer en despliegue.
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