martes, 17 de noviembre de 2020

Mujeres en despliegue...


“Si Eva hubiera escrito el Génesis, ¿Cómo sería la primera noche de amor del género humano? Eva hubiera empezado por aclarar que ella no nació de ninguna costilla, ni conoció a ninguna serpiente, ni ofreció manzanas a nadie, y que Dios nunca le dijo que parirás con dolor y tu marido  te dominará. Que todas esas historias son puras mentiras que Adán contó a la prensa”       
                                                                                    
Eduargo Galiano.



Ser mujer no siempre ha sido algo sencillo en la sociedad, a lo largo de la historia no se ha valorado muchas veces ser mujer, y se ha querido reducir la lucha por nuestros derechos nombrándonos como feministas. Vivimos en una sociedad machista, patriarcal donde el hombre es la figura central y predominante, “Es quien manda,” quien aporta dinero al hogar, los grandes cargos sociales, políticos, han sido ocupados por hombres, durante años. Tal vez eso sea parte de los problemas que hoy tenemos como humanidad, que por muchos años no se nos ha dado el lugar que nos corresponde  a la mujer en la sociedad, perdiéndose en muchos casos nuestro aporte. No se trata de una lucha de géneros, sino de dignificación de la sociedad, no es remplazar al hombre, es no estar debajo de él.

Tanto las religiones como la sociedad han construido  estereotipos de mujer sumisa, callada, obediente, y al mismo tiempo a   lo largo de la historia han surgidos personas que han luchado con sus vidas para dignificar el ser mujer, o mejor para “dar a la mujer el lugar que le corresponde”, ya que la dignidad ya la tiene.  Galeano en el mismo poema que encabeza este escrito, expresa que la mano que dibujo muchas pinturas prehistóricas pueden perfectamente ser de mujeres, que apreciaban la belleza de la vida y la supieron expresar en símbolos, dando origen a un nuevo modo de comunicarnos, siempre tendemos a ver en los grandes acontecimientos históricos a los hombres, y claro que han estado juntos con las mujeres… Pero estas han sido por muchos siglos invisibilizadas y eso es lo que no nos ha hecho bien a la humanidad.

Un viejo acertijo dice así: Un doctor y su hijo van en el auto y tienen un accidente fatal, el hijo queda gravemente herido y lo llevan a un hospital, en el hospital llaman a una eminencia médica para que opere y cuando llega dice: No puedo operar porque es mi hijo, ¿Cómo se explica esto? La respuesta es que la eminencia médica es la madre, pero casi nadie relacionamos a la mujer en puestos de importancia o desarrollando sus habilidades, siempre la relacionamos con las labores del hogar, determinando las labores del hogar solo a las mujeres, como una labor femenina. Como sociedad tenemos trabajo por hacer, muchas ya han abierto caminos, nos queda a cada un@ dar el paso de manera personal y colectivamente.




Comencemos por pequeños gestos, que sumen, comencemos por no colocar labores solo a un género, por ejemplo labores del hogar, cuidar l@s niñ@s, cocinar, coser, y abramos esas labores para tod@s, permitamos en nuestra mente y sociedad que las mujeres sean gerentes, sin criticar el despliegue de una mujer y no nos perdamos del gran aporte que su vida ofrece a la humanidad, su huella.  Para nombrar algunas mujeres. Juana de Arco, Alfonsa Cavin Millot, Frida Kahlo, Hildegarda de Bingen, Sor Juana Inés de la Cruz, Hipatia, Dorothy Day, Rosa Parks, Ana Frank,  no son sólo nombres, son nombres de grandes mujeres. Y no son sólo éstos, agregales los de muchas mujeres que conocemos, mujeres de nuestra familia, de tu historia… Te invito a buscar sus vidas, sus historias y te enamoraras de su entrega a la vida, una entrega que genera vida.



Para comenzar a sumar cambios para nuestra sociedad debemos comenzar por nosotr@s, e imaginarnos la participación de las mujeres en la historia aún cuando no sea nombrada, la humanidad no hubiera evolucionado tanto sin la existencia de nosotras las  mujeres y no solo por nuestro rol reproductivo, sino por el aporte que damos al mundo con nuestro ser y hacer, por nuestra manera de mirar el mundo y de cuidar la vida.

Algo que es verdaderamente cierto es que es en el vientre de la mujer donde se gesta la vida del ser humano, estamos llenas de vida, de pasión, de sueños, de energía, y esta no puede reprimirse, ni negarse al mundo, porque empobrecemos la existencia. Las mujeres somos tan hijas de lo Divino como toda la creación y por supuesto que a través de nuestro ser se filtra y expande la belleza de Dios, su delicadeza, reducir lo divino a un solo género es aniquilar  su esencia. Dios es padre-madre, el espíritu es también la Ruah… Tod@s les llevamos en nuestro ADN, y la vida siempre manda, siempre se hace sentir, se expresa por mucho que se le oprima.


La historia nos muestra las huellas de mujeres luchadoras que han dejado sus vidas por un cambio y su dignificación, sigamos buscando dejar nuestra huella en la historia y procuremos que sean huellas de dignificación, igualdad, justicias, llenas de vida… La naturaleza, la madre tierra,  o como algunos la llaman la matria,  la música, la poesía, la vida, entre otras nos regalan un dulce rostro femenino, rostro de mujer, como negar, como oprimir, como ocultar la potencia divina que se nos regala en el ser mujer…!


A seguir siendo mujeres en despliegue…


2 comentarios:

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