Somos seres en relación y dependemos de ello, tanto biológicamente como emocionalmente, para sobrevivir como personas y como sociedad, sin esta dimensión que nos constituye, no hubiéramos evolucionado a lo largo de la historia, nos necesitamos unos a otros, Hoy en día se dice que vivimos en la era de las comunicaciones, el avance tecnológico que vivimos se ve muy provechoso. Pero, valdría la pena hacernos algunas preguntas ¿Ha mejorado nuestra capacidad de comunicarnos? ¿Nos comunicamos desde el fondo de nuestro ser al fondo del otr@? ¿Nuestra capacidad de comunicarnos se ha tornado superficial? ¿Somos capaces de comunicarnos con miradas, sonrisas, gestos, abrazos, incluso sin palabras?
No cabe ni la menor duda que el avance tecnológico que hemos hecho como humanidad ha generado muchos beneficios en la sociedad, nos hace la vida más cómoda e inmediata, ante esta realidad la invitación es a caminar atent@s al uso y manipulación que le damos a los medios de comunicación, y que no sean ellos quienes nos dominen, nos esclavicen, imponiéndonos modos de comunicarnos, ni que la prisa con la que el mismo ritmo cotidiano nos empuja a vivir , disminuya la calidad de relacionarnos. Estamos convocados/as a ser verdaderamente libres, siendo capaces de comunicar viva y profundamente nuestro ser, también de recibir del otro/a. Como dice una frase de Rumi: “Si tus palabras vienen del corazón llegaran al corazón”
Nuestras palabras y gestos están cargados de
energías, de la potencia que se transmiten en nuestras relaciones al
comunicarnos, bien que lo hemos experimentado en carne propia con una sonrisa,
en una mirada, un profundo abrazo, hechos que sin necesidad de palabras no
hacen saber cuanto le importamos a esa persona y que contamos con ella. Bien es cierto que no existe la comunicación
perfecta, porque no somos perfectos, pero sí podemos mejorar la calidad y es
una tarea diaria. Si mejoramos nuestra manera de comunicarnos, mejorarán la
calidad de nuestras relaciones e influirán en la sociedad, y de esta forma estaremos
dando nuestro aporte intransferible e insustituible para construir un mundo
mejor, recordemos que todo cambio que queremos ver en nuestro entorno comienza
en nuestro interior.
Somos seres en relación, no solo nos relacionamos con otras personas, también nos relacionamos con nuestro entorno, con el medio ambiente, con el cosmos, ¡Hagamos la prueba! Hay muchos ejercicios que nos pueden ayudar a tomar conciencia de nuestro cuerpo, de cómo y que comunicamos, que información recibimos... Ellos, nos ayudaran a despertar nuestra conciencia, algunas de ellos son: yoga, thi kung, bioenergética, tai chi, y muchas más… [YB1] también puede ayudarnos
¡A vivirnos conscientes! Para disfrutar de
nuestras relaciones en despliegue….


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