Estamos hechos de polvos de estrellas…

Cuenta la historia que en el origen de
todo, antes del Big-Bang todo era desorden, caos y fue justo esta explosión y
el proceso de miles de años los que fueron conformando el universo tal como lo
conocemos hoy. La materia era un punto infinitamente pequeño y de gran densidad
que explotó y se expandió en todas las direcciones, creando lo que conocemos
como nuestro Universo, y nosotros dentro de él, pero hasta aparecer nosotros como humanidad transcurrieron
otros cientos millones de años, luego de la explosión que liberó Electrones,
Positrones, Mesones, Neutrinos, Fotones y más partículas, que pasado algunos
años se enfriaron dando vida a las galaxias, el sistema solar, los planetas, el nuestro entre ellos, la vida que se
fue desarrollando con el pasar de varios años dentro de nuestro planeta es la
misma víaque nos habita y rodea con toda su sabiduría, fuerza, resiliencia,
maravilla, asombro, complejidad, paradojas, sueños, misterio, todo lo que la
vida nos regala.
Quiere decir que esa energía que
explotó y se desplegó por todo el universo transformando el caos en orden,
belleza y misterio, tiene la capacidad de transformar el caos en armonía, en
posibilidad y de recrearse… Hoy se siguen transformando esas partículas creando
el universo y todo lo que lo habita. (Lo sigue haciendo desde el inicio).Por supuesto que nosotr@s estamos dentro de esta potencia vital, estamos hech@s de polvo de estrellas, nuestro cuerpo, nuestros huesos, nuestro ser, la naturaleza, cada roca, árbol, ave, flor, cada de las especies que habitamos nuestro planeta, estamos
hechos de misterio, de lo divino, de esa potencia transformadora que sigue
creando y recreando.
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Así como una semilla dura años en llegar a convertirse en un árbol, grande, robusto, con raíces profundas, así de similar es el proceso de evolución en cada criatura, no es un proceso instantáneo, lleva consigo los secretos que regala lo que se gesta en el silencio, la sabiduría que da la experiencia, una planta está tan llena de vida como una flor, como una piedra, como un ave, como el viento, como el rio, el océano, como tú y como yo…
La invitación es a tomar conciencia que somos más que carne y huesos… Somos tejidos, somos aliento, somos paradoja, somos potencia trascendente, no somos los únicos, nos movemos y existimos con todos y con todo, con la naturaleza, con el aire, las montañas, las piedras, que también tienen su proceso de evolución, de transformación, su sabiduría, sólo que no lo percibimos, a veces por estar desconectados y atentos a otros asuntos que nos distraen.

La vida nos atraviesa, envuelve y habita a todos por igual estamos hermanad@s, y más allá de tomar conciencia es tomar acciones de vida que nos lleven a vivir en comunión, solo así iremos construyendo un mundo más humano, más dignos, más justo y Por más mínima que parezca esa acción, dijo una vez el matemático y meteorólogo Edward Lorenz citando un proverbio chino. «El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo».
Hagamos una pausa en
nuestros ritmos de vida y respiremos, caigamos en la cuenta que en nuestro ADN
nos habitan miles de generaciones, de historia, y es esa misma potencia de vida
la que siempre nos está creando, recreando y transformando.


